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LA RESISTENCIA: anglicismos en mercadotecnia y redes sociales

LA RESISTENCIA: anglicismos en mercadotecnia y redes sociales

Se han ido colando con gran astucia y una habilidad pasmosa en algunos sectores de nuestra sociedad. Están tan asentados en nuestra cultura que ya no suele llamar la atención encontrarlos esparcidos por nuestros textos. Tanto es así, que hasta nos sorprende verlos traducidos. A veces, incluso, su equivalente en español nos suena raro.

Vamos con uno de los sectores estrella de estos anglicismos, en el que suelen campar a sus anchas: la mercadotecnia (marketing) y las redes sociales. Este sector está plagadito de anglicismos:

En principio, es preferible optar por el equivalente en lengua española, a menos que se nos indique expresamente lo contrario. La norma académica dispone que, en caso de dejar el término en inglés, debemos ponerlo en cursiva o, cuando esto no sea posible, entrecomillado.

¿Qué ocurre cuando nos encargan una traducción o revisión y no se nos indican las pautas que debemos seguir respecto al tratamiento de los extranjerimos? Lo más probable es que tengamos que consultar al cliente cómo abordar esta cuestión.

La cosa se complica si tenemos en cuenta que estos términos suelen formar parte de ese grupo de élite que todos queremos incluir en nuestros textos: las palabras clave (keywords), que posicionan nuestros contenidos en la clasificación SEO (Search Engine Optimization). Aunque es posible realizar un SEO bilingüe, adaptado al público objetivo en ambos idiomas, esto requiere de un enfoque especial, puesto que no se trata solo de traducir el término, sino de encontrar la palabra apropiada en el idioma de destino, es decir, la traducción más popular entre los usuarios (clientes potenciales) que la introducen en el buscador. Por eso, muchas veces se prefiere mantener el término en inglés (mayor competitividad).

Si optamos por traducirlos, tendremos que elegir cuidadosamente esas palabras clave, las más buscadas. Ojo: hay que tener en cuenta, además, que Google penaliza las traducciones automáticas. Por eso es importante asegurarse de que la traducción no afectará negativamente al posicionamiento del contenido.

A veces resulta complicado encontrar un equivalente adecuado que recoja todo el contenido del término original sin tener que recurrir a la explicación.

Otras veces, aunque demos con un término más que aceptable, puede que, sacado del contexto que nos ocupa, no termine de transmitir lo mismo que su original. Por ejemplo, en este sector, el insight hace referencia a la motivación profunda que lleva al consumidor a comportarse de un modo u otro respecto de una marca o un producto. Encontrar dicha motivación es la clave de toda campaña publicitaria. Aunque tenemos equivalentes bastante dignos, como ‘revelación’ o ‘idea clave’, podrían quedarse cojos fuera de contexto.

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